Te acercas a escasos milímetros de mi boca
mirándome a los ojos y sonries.
El aroma de tu piel embriaga mis sentidos
y entonces me derrotas sin compasion,
tus manos buscan el contacto
con mi cuerpo tembloroso y
me rozas con las yemas de tus dedos
recorriendo suavemente mis brazos hasta mi cuello.
Jugueteas con mechones de mi pelo y sigues sonriendo,
me dejo llevar por el momento y te sigo... entonces peco.
Sigues sonriendo y un susurro sale de mi boca
pero lo ahogas con un beso,
un beso dulce y tierno que recorre
mis sentidos como una mecha.
Vivo cada beso, cada caricia, cada susurro...
sé que no volveré a estar junto a ti pero merece la pena,
sé que jamás volveré a saber de ti pero no siento pena.
MoNtSe










